PAÍS TOMADO

Por María Eugenia Fanti

Es tarde, son horas de profunda angustia, de desvelo, de insomnio. He pasado una semana sin dormir bien, pensando especialmente en los miles de jóvenes, algunos de la edad de mis hijos, que están siendo torturados en mi país natal, Venezuela.

En toda la historia contemporánea de mi país desde el siglo veinte al siglo veintiuno los venezolanos no habíamos vivido días tan trágicos y oscuros como estos de los que nuestros ojos son testigos hoy, sin embargo, nuestro gran escritor Rómulo Gallegos escribió en su célebre obra, Doña Bárbara: “Algún día será verdad. El progreso penetrará en la llanura y la barbarie retrocederá vencida.” Espero hoy más que nunca que está barbarie sea vencida y pronto, antes de que acabe con lo poco que queda de mi país.

Es de madrugada, ya es 5 de agosto de 2024, exactamente se cumple una semana desde que el gobierno de Nicolás Maduro tomó la silla presidencial a la fuerza, sin seguir ningún procedimiento legal electoral y se declaró presidente de Venezuela, a pesar de que el 70% de los venezolanos votó por Edmundo González y María Corina Machado, quienes tienen las actas, quienes han probado públicamente su victoria  y han seguido a cabalidad lo que dice la Ley electoral y lo contenido en la Constitución.  

María Corina Machado y Edmundo Gónzalez

Pero no quiero escribirles de los detalles legales de esta elección, pues es tema constante en todos los medios de comunicación, tampoco quiero hablarles de cómo en una reunión extraordinaria de la Organización de Estados Americanos (OEA): México, Colombia y Brasil, le dieron la espalda a la democracia cuando Venezuela más lo necesitaba. Venezuela quería reconteo de votos y exigirle a Maduro y al Consejo Nacional electoral las actas para definir la elección, Venezuela quería evitar un derramamiento de sangre, quería la sensatez de la comunidad internacional, pero por la falta de un solo voto a favor entre los miembros de la OEA, no logramos la mayoría necesaria, sí, por un voto.

México no participó en la reunión de la OEA, como aquel que deja morir de hambre a su perro o le dispara con una pistola. Hago la analogía de la muerte del perro, porque todo esto me recordó a la película mejicana, nominada al Oscar como mejor película extranjera “Amores Perros” (2002) del director Alejandro González Iñarritu, en la cual, uno de los personajes protagónicos, el Chivo, un ex profesor de la universidad que se volvió guerrillero en la liga de las fuerzas comunistas; debido a su fracaso en la organización se vuelve alcohólico y se dedica a ser asesino y criminal. El Chivo tenía muchos perros callejeros que eran sus únicos compañeros de vida, sin embargo nunca les dejó morir, ni les mató. Siempre ayudó a sus perros, hasta que el Cofi que era un perro de pelea que no era de la manada, mató a todos los demás. El Chivo quiso venganza y casi le disparó al Cofi, pero al final le perdonó la vida y se quedó con él. Por eso, sólo puedo decir: Sr. López Obrador ¡Que amor perro le tiene usted a Nicolás Maduro!

Manuel López Obrador
Presidente de México

Por su parte, Colombia y Brasil en la OEA se abstuvieron, sencillamente se negaron a un conteo de votos, como quien desconoce darle de comer un plato de comida a un hijo que tiene hambre. Pero, no les quiero hablar de esto. Quiero contarles lo que de verdad me da insomnio y es que hoy hablaba con dos fuentes diferentes que no se conocen entre sí y a las cuales no puedo mencionar por motivos de seguridad, y ambos me dijeron la misma frase: “ Las torturas que está haciendo el régimen son desgarradoras, no tienen piedad, son como Hitler”. Yo pensé que quizás podrían estar exagerando, pero ambos me juraron que no. Uno de ellos es amigo de un militar retirado que ya fue torturado y sabe muy bien de lo que está hablando. Mi otra fuente recibió un video dantesco por lo que me cuenta, un video que luego de verlo no podía dormir, le pedí que me lo enviara, pero se rehusó, me dijo: “créeme es demasiado fuerte”, le pregunté pero cómo qué, me respondió: violaciones anales con objetos es quizás lo menos grave del video, pero no quieres saber, es mejor que no sepas, créeme es mejor que no sepas.”

A esto se suma que cuando revisas las estadísticas de organizaciones de Derechos Humanos en Venezuela como por ejemplo  Provea arroja para la fecha de hoy 5 de agosto de 2024: dos mil personas detenidas y calificadas como terroristas por el régimen de Maduro y enviadas sin derecho a un abogado y sin derecho a juicio a las peores cárceles del país: Tocorón y Tocuyito. Maduro admitió hoy en rueda de prensa que todos confiesan sus crímenes, pero la parte que no explica es que lo hacen a causa de las fuertes torturas que les imprime el régimen. Maduro también hoy confirmó que en 15 días tendrá listas dos cárceles para los opositores “guarimberos” como les llama, que protestan en su contra y en contra del golpe de estado que dio. Ojalá fuera así de rápido Maduro como lo es con las detenciones y cárceles, ojalá fuera así de rápido para mostrar las actas de la elección, pero todos sabemos que si lo hace confirmaría el fraude que ya todos conocemos.

Por su parte, otra conocida ONG de Venezuela, Foro Penal, al día de hoy contabiliza 988 detenidos por protestar, de ese grupo 91 son adolescentes, no se tienen cifras precisas, pero de este grupo de adolescentes muchos son menores de edad entre 13 y 17 años.

Soy madre y me horroriza solo pensar e imaginar a estos niños menores de edad torturados y metidos en una cárcel con otros presos que son mayores de edad, este acto no tiene piedad, ni es acorde con la Ley de protección al Niño y al Adolescente de Venezuela (LOPNA, 2002), ni tampoco es acorde con la Declaración Universal de Derechos Humanos (ONU, 1948), ni con la Convención sobre derechos del niño (ONU, 1959).  

Foro Penal, el día de hoy documentó el caso de Victoria Morillo de 16 años, menor de edad quien salió con su prima de 25 años, el 29 de julio de 2024, y se las llevaron sin ningún tipo de explicación. Victoria fue retenida por los cuerpos de seguridad del régimen, pasó por dos centros de detención diferentes, hasta que se le perdió la pista y hasta ahora no saben en qué cárcel se encuentra. Sus familiares no tienen tampoco fe de vida y su madre, Carmen Morillo tratando de contener el llanto hizo un video para documentar la desaparición forzada de su hija menor de edad, quien cursaba último año de bachillerato (High School) y es música parte de la Orquesta Sinfónica Juvenil de Venezuela.

Así como el caso de Victoria, otros casos de menores de edad tomados por el gobierno están siendo documentados. Con la operación Tun Tun creada por Diosdado Cabello desde 2017 e intensificada ahora en 2024, las fuerzas represivas del gobierno van a las casas y apartamentos de los opositores para realizar allanamientos sin orden judicial y llevarse arrestado a quien les plazca sin razón ni motivo. Dos ciudades han sido foco muy activo de esta terrible práctica Caracas, en el Distrito Capital y en Carabobo. La mayoría de las víctimas de esta operación son jóvenes, acusados de terroristas por hacer un Tiktok, un video en Instagram o postear algo sobre las protestas, no necesariamente tuvieron que estar en ellas.

Como venezolana me siento muy impotente ante esta situación de abuso sostenido, de ataque criminal contra la población civil, en especial en contra de adolescentes y niños, es cruel e inhumano. Quizás cuando estás lejos de tu país el sentimiento es de que quisieras hacer más, pero no puedes, sin embargo, personas me contactan desde Venezuela para enviarme imágenes, grabaciones, noticias y me dicen: “por favor ayúdanos, avisa sobre esto allá, para que la gente sepa lo que nos están haciendo, tenemos miedo, estamos mandando este mensaje ahora rápido y luego vamos a borra todo el chat y la conversación y los videos, tu los guardas ahora, nosotros ya no podemos tener eso en el teléfono”.

Es entonces cuando entiendes que con una dictadura, quizás desde afuera es cuando mucho más puedes ayudar a tus compatriotas. Eso lo entendimos muy bien los casi 8 millones de venezolanos que vivimos en el extranjero. Por eso no paramos de protestar, de compartir videos, de hablar sin parar de lo que está pasando en Venezuela y es que moralmente no podemos hacer otra cosa, si ves a alguien ahogándose y no eres un asesino ¿Qué haces? Llamas a un salvavidas que lo rescate, le lanzas un flotador, hasta quizás saltes al agua para salvarle ¿Cierto? Pues así los venezolanos en el exterior no podemos ni vamos a dejar morir a nuestra gente y quisiéramos que todos los demás que no son venezolanos tampoco los dejen morir.

Protestas en Miami
3 de Agosto de 2024

Yo paso noches de insomnio, pero eso no es nada comparado con las noches de los venezolanos que están en Venezuela. Llegan a su hogar, cierran la puerta y no tienen paz, saben que su casa puede ser asaltada en cualquier momento de la noche, donde el atroz régimen comete sus mayores fechorías. Los venezolanos ahora no llegan a su casa para comer en familia, llegan a apagar la luz, apagar el celular e intentan no hacer mucho ruido, no vaya a ser que alguien quiera tocar la puerta y ver si están allí. Los venezolanos viven ahora como Irene y su hermano, en el cuento “Casa Tomada” de Julio Cortázar, la diferencia con la historia de Cortázar es que aquí no está tomada solo la casa, está tomado todo un país, al que quieren subyugar a través del miedo y el horror.

Se escucha todos los días en Venezuela el sonio de las balas, pero se escucha mucho más fuerte el eco, la voz de millones de venezolanos en Venezuela y el mundo que “no tenemos miedo”, tenemos esperanza y todas las ganas de luchar hasta el final para volver a la democracia y lograr la libertad de nuestro país. Una vez más el llamado es a todos los ciudadanos del mundo, el llamado es mil veces más a las Naciones Unidas, Organización de Estados Americanos, Corte Penal Internacional, a todos los venezolanos en el extranjero si es que falta alguno por sumarse a esta causa moral y humana por la liberación de Venezuela.

En una de esas calles de Caracas llenas hoy de barbarie, hace poco vi un grafiti en una foto y decía: “ Prefiero morir a perder la vida” y luego de leerlo parece contradictorio el mensaje, pero guarda un profundo significado, quizás lo escribió uno de los muchos jóvenes apresados y torturados por protestar, dejando en un muro el recuerdo de que el o ella prefieren que los maten luchando por la libertad antes que perder la vida por cualquier otra causa, o perder la vida por no haber hecho lo correcto y darlo todo ahora para salvar el país.

Hoy miro al cielo y pido todo el honor y la gloria para todos esos jóvenes encarcelados, torturados y otros lamentablemente ya muertos, que un día le dijeron a sus madres: “Mamá salía a luchar por Venezuela y sino vuelvo, me fui con ella”.

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